INERVACIÓN DE CADA NERVIO CRANEAL

Cuando decimos el término “inervación” nos referimos a la transmisión de impulsos eléctricos a lo largo del cuerpo. En la región orofacial la inervación viene dada por los 12 nervios craneales. Su nombre se debe a que estos doce nervios se originan en el cráneo, a diferencia del resto de nervios del cuerpo que salen de la columna vertebral. 

Los 12 nervios craneales pueden regular los siguientes métodos a nivel del rostro:

   -   MOTORA

  • Movimiento voluntario: inervan a los músculos que permiten que hagamos acciones como abrir la boca o sonreir.
  • Motora visceral: aportan inervación a las vísceras orofaciales, incluidas las glándulas o las mucosas.

    -   SENSITIVA

  • Sensibilidad general: la percepción de tacto, dolor, la temperatura, presión y propiocepción se consigue gracias a la inervación sensitiva de los pares craneales.
  • Acciones complejas: como la percepción del olfato, gusto, visión, audición y equilibrio.
  • Sensibilidad visceral: recogen información de estructuras como los vasos craneales.

Así, los 12 nervios craneales son los que proporcionan diversas funciones sensoriales y motoras a la región orofacial. 

Para permitir el movimiento, solo lo que hacen es enviar impulsos eléctricos desde el sistema nervioso central (la zona que pulsa según nuestras necesidades) a las zonas periféricas que deben moverse. Por ejemplo, si queremos comer, nuestro sistema nervioso central envía impulsos a través de los nervios craneales correspondientes que hacen que nuestros músculos ATM trabajen. En cambio, para la sensibilidad con la que percibimos los rostros, la operación es a la inversa. 

Nuestros nervios craneales recogen información de la cara orofacial y la transmiten al sistema nervioso central. Para entonces, distintas áreas se encargarán de procesar la información y percibiremos, por ejemplo, el olor a café si lo estamos bebiendo.




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